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Sábado 06 de junio de 2015 – 09:30 AM

Izabel Laxamana, una joven de 13 años de edad, se ha suicidado pocos días después de que su padre compartiera un video de ella en Internet a modo de castigo. En la grabación se puede ver a la adolescente después de que su progenitor la cortara el pelo como represalia. 

El video fue retirado de YouTube, pero un amigo de Izabel fue capaz de grabarlo con el móvil y lo ha vuelto a subir. "Estas son las consecuencias de complicar las cosas. Has perdido todo tu precioso pelo”, se escucha decir a un hombre. A continuación la cámara apunta al suelo, donde se pueden ver los mechones de cabello.

“¿Ha merecido la pena?”, pregunta otra vez el que supuestamente es el padre. “No”, responde tranquilamente ella. “¿Cuántas veces te lo he advertido?”, pregunta él. “Muchas”, responde Izabel con un hilo de voz.

Piden un castigo para el padre
Se desconoce lo que motivó tan humillante castigo. Solo se sabe que Izabel vivía con su familia en la localidad de Tacoma, en el estado de Washington (Estados Unidos). Según informa el medio local News Tribune, el pasado sábado la adolescente se bajó de un auto y se tiró por el puente de la carretera Interestatal 5. A pesar de que fue inmediatamente trasladada a un hospital de la ciudad de Seattle, la joven murió a las pocas horas del ingreso.

En la web ‘Justicia para Izabel’, abiertamente expresamente para honrar la memoria de la fallecida, se pide un castigo ejemplar para el padre de la niña y se atribuye la muerte de la joven directamente al vídeo. Medios como el San Francisco Globe o Jezebel informan que Izabel era víctima de acoso escolar en su colegio.
'Public shaming', una moda peligrosa.

Los videos en los que los padres humillan a sus hijos como forma de castigo ('Public shaming') se han convertido en todo un fenómeno en Internet. En algunos se pueden ver como los progenitores destrozan las consolas de sus vástagos para que estudien más u obligándoles a vestirse de forma ridícula tras conocer que han abusado de algún compañero de clase.

El hecho de grabarles mientras sufren el castigo y distribuir el video por redes sociales añade un punto de sadismo que muchos aplauden por resultar efectivo, ya que con ello los padres golpean donde más les duele a los adolescentes, en la verguenza y el escarnio público. Pero no son pocos los que critican este tipo de conductas, que pueden terminar en daños psicológicos irreversibles o en dramas como el de Izabel Laxamana.

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